lunes, 30 de abril de 2007

La herramienta del dibujante

¿Cuál es la herramienta del dibujante?

Mucha gente responde el lápiz o cualquier utensilio de grafía. Otros, más agudos, responden que es la “mente”, el intelecto.

Bien… A mí me gusta pensar, que la verdadera herramienta del dibujante es el dibujo.

Si bien podemos aprender a manejar un martillo o un serrucho, eso no significa que seamos carpinteros.

Dibujar es mucho más que manejar un lápiz.

Un dibujante cuando dibuja, en lo último que debe preocuparse es en su propio dibujo.

Da igual que sea iniciado, amateur o profesional, mucha gente dibuja con un cierto miedo a dibujar mal. Posiblemente, ese miedo sea uno de los mayores impedimentos que encontremos en nuestro camino como dibujante. El miedo al fracaso.

Para ser un buen dibujante, el primer paso es perder ese miedo.

Si un dibujo sale mal, fuera. No borréis, rompedlo en mil pedazos y volvedlo a intentar.

Seguramente pasaran muchos días, semanas y meses hasta que consigáis buenos resultados, pero aun no conozco a nadie que en su primer día de gimnasio se haya puesto como el increíble Hulk.


5 comentarios:

Ana Isabel dijo...

Sabios consejos, y muy buen blog ;)

Un saludo de una ilustradora en proceso :P

ebroge dijo...

Me veo muy reflejado en lo que dices, yo intenté aprender así, sin clases (estaba en otras), y cuando entendí que los dibujos sólo los vería yo pues me puse a hacer paridas de todo tipo, y al final terminas aprendiendo después de comerte mucho el coco.

Óscar dijo...

Me lo apunto...

Lo que más me tira para atrás y me está entirpeciendo es saber que no lo hago bien...

Menudas comidas de tarro (incluos noches sin dormir y por supuesto, sin dibujar...)

Un saludo

Francisco Antonio Peinado dijo...

Esta semana pongo la segunda parte de esta pequeña reflexión, intentaré aportar respuestas y no solo preguntas.

Muchas gracias a los tres por vuestros comentarios.

Adri dijo...

Cúantas veces olvido esto que dices y el miedo me para... reflexionaré esto muy detenidamente. Últimamente los miedos me tienen agobiado y oxidado. Miedo a no ser lo bastante bueno, miedo a ser muy mayor para esto, miedo a nunca alcanzar determinados niveles... reflexionaré mucho esto. Me hacía falta leer algo así.